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yoga sivananda
 
 
 

Yoga sivananda

En las siguientes líneas es nuestra intención acercar al lector algunas consideraciones que creemos serán de relevancia al momento de analizar las características más importantes del Yoga sivananda, procurando atender las dudas que genera este tipo de disciplina en la creciente masa de practicantes occidentales.

Es nuestra creencia, sin embargo -como ya hemos señalado en otros artículos-, que no debe confundirse la existencia de varios tipos de Yoga con una escisión en lo profundo de la milenaria tradición, siendo que el Yoga permanece siempre como uno-mismo. De esta manera, las diferentes escuelas solo enfatizan tal o cual aspecto de su constitución integral, siendo este el caso, por ejemplo, del Yoga sivananda.

 
 

Consideraciones sobre ésta disciplina

Hablar de Yoga sivananda es adentrarse en la consideración de aquello que la milenaria disciplina puede hacer en favor de la salud de las personas, focalizando el significado de la palabra "salud" no tanto en sus aspectos psíquicos o emocionales, sino en aquello que respecta más estrictamente al cuerpo. En este sentido, los beneficios a los que accede el ejercitante de esta escuela, están en fuerte relación con la mejora en la funcionalidad de sus sistemas orgánicos, tales como el inmunológico, el gástrico e, incluso, el endócrino.

Lo antedicho se corresponde, a la par, con un movimiento de integración entre las ciencias médicas occidentales y las prácticas del cuerpo nacidas en oriente. Hace ya varios años que las primeras han reconocido en las segundas una alternativa certera a la hora de atender, cuidar y preservar la salud de las personas. Así, encontramos en el Yoga sivananda una práctica que redundará en el sentido de una terapia preventiva contra el contagio de enfermedades que se relacionan con deficiencias del sistema inmune, tales como las famosas "gripes de invierno" o, incluso, las alergias a los ácaros, que generan un incremento de la masa mucosa de la persona con sus consecuentes estornudos, irritación ocular y sequedad en la garganta.

El Yoga sivananda se caracteriza por ser una escuela que enfatiza la práctica de técnicas de respiración y relax por sobre le ejercitación de las posturas corporales más exigentes (propias de otras escuelas de la milenaria disciplina, más relacionadas con su aspecto espiritual). De esta manera, quien decida acercarse a tener la experiencia de una sesión encontrará una propuesta muy grata y de relativo fácil acceso, en la que los maestros indicarán, primero, la forma más natural de relajar el cuerpo para, luego, segundo, enseñar las técnicas de respiración que permitan robustecer su salud y resistencia.

La primera de las premisas reposa sobre la consideración de que las afecciones de la salud más frecuentes están estrictamente relacionadas con la presencia de "stress" en el organismo de la persona. En este sentido -y puntualizando un aspecto médico- el stress no debe ser menospreciado como un simple "ponerse un poco nervioso y nada más", siendo que constituye una verdadera "falta de salud" que, lamentablemente, se ha expandido más allá de todo control en las grandes urbes occidentales. De esta manera, podemos decir que un organismo que aprende a relajarse será capaz de evitar los embates propios del stress, y es esto, precisamente, lo que Yoga sivananda considera más relevante a la hora de presentar su propuesta de entrenamiento.

Por lo demás, la práctica de técnicas de la respiración muy específicas garantiza al ejecutante una manutención constante de las defensas naturales del organismo humano, que son las que constituyen el verdadero puente que posibilita una relación armónica y dinámica con el entrono. Hablamos, así, de un tipo de la milenaria disciplina muy recomendable para aquellas personas que sufren alergias relacionadas con su sistema respiratorio.

El Yoga sivananda puede resultar una puerta de acceso muy apropiada para aquellas personas que temen acercarse a la milenaria disciplina de la mano de exigencias físicas que consideran muy difíciles de ejecutar. Así, quien elija esta alternativa encontrará que, por el contrario, pensar en Yoga no significa imaginar, necesariamente, a una persona completamente anudada, con los pies elevados por los aires y el cuello como único soporte de todo peso. ¡Yoga no significa sufrimiento! Y esta escuela es la prueba patente de ello. Así mismo, nos parece importante recomendar al lector que al momento de buscar y decidirse por un maestro de Yoga sivananda tenga en consideración las certificaciones que lo relacionen con los grandes centros de práctica a nivel intencional. En esto hay que estar atentos, puesto que no faltan aquellos "supuestos maestros" que carecen por completo de los conocimientos y la experiencia necesaria para adentrar a sus alumnos en un verdadero camino de revitalización de la salud.

 

Para ver los resultados

 

Por último, enfatizamos la importancia que esta escuela otorga a la práctica cotidiana de las técnicas de relajación y respiración, así como de las posturas recomendadas.

El Yoga sivananda no tiene manera de prosperar en el cuerpo de quien lo ejercita si dicha ejercitación no se mantiene firme y constante a nivel del tiempo. Por eso, hay que olvidarse de resultados rápidos, y darle a la tradición una posibilidad de transformar definitivamente la vida de las personas, acercándolas a un bien estar más genuino y duradero.