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Yoga Kundalini

Queremos con este artículo iniciar la aproximación hacia una forma característica de la milenaria disciplina; una enseñanza muy particular, que permaneció oculta para occidente durante muchos miles de años.

Se trata de un tipo bastante avanzado de Yoga, íntimamente relacionado con la cognición o, lo que es decir lo mismo: con la intimidad del ser.

 
 

El cuerpo sutil

Para acercarnos al Yoga Kundalini es importante saber que en la tradición espiritual del Yoga se reconoce la existencia de aquello que se llama "cuerpo sutil". Se trata, esencialmente, de la estructura que da soporte, y posibilita, todas las emociones. En este sentido, cuando las variables de dicha estructura encuentran interferencias en sus relaciones, ocurre que la persona experimenta mal estar o, como también se les dice: "emociones aflictivas". Así, sentimientos tales como la ira, la envidia y el temor, entre otros, son -de acuerdo a esta aproximación- resultado de una interconexión inarmónica de las variables que componen el cuerpo sutil.

Por el contrario, cuando las relaciones entre las variables del cuerpo sutil son armónicas, la persona experimenta una emocionalidad en la que se reconoce la presencia de un goce duradero, una iniciativa permanente y natural hacia la compasión, el amor y la alegría.

Prana y Nadis:

Siguiendo con lo anterior, apreciamos aquí las dos variables esenciales que componen el cuerpo sutil de todo ser vivo. Si apelamos a la metáfora de un río -que es clásica y muy pedagógica-, podríamos decir que el Prana es el agua, mientras que los Nadis son el cauce. Así, ocurre que la primera, que es la vida misma, presente en todo movimiento, no puede circular por cualquier lado, yendo caprichosamente a donde se le antoje, sino que debe seguir los límites estipulados por la segunda.

Pues bien, en la medida que la circulación del Prana no choque contra los límites que para ella representan los Nadis, o lo que es decir lo mismo: mientras las aguas del río no violenten las orillas, el cuerpo sutil será el soporte de una conciencia que conecte a la persona con la propia verdad y, por lo tanto, con la felicidad que es su fruto. Por el contrario, en la medida que el Prana choque contra los Nadis, o incluso los desborde, se obtendrá una emocionalidad incapaz de experimentar el placer de la existencia.

Propuesta:

El Yoga Kundalini tiene por objetivo desarrollar el cuerpo sutil de la persona para que el Prana -es decir la acción, el movimiento- pueda circular sin interferencias por el cauce que la contiene, permitiendo así que la capacidad de transformar la realidad (el verbo) no se vea obstaculizada por la inestabilidad afectiva, los pensamientos obsesivos y, en fin, toda la larga lista de emociones horribles.

Práctica:

Los ejercicios propios del Yoga Kundalini versan, a nivel preparatorio, sobre la respiración, la postura y los movimientos del practicante, para luego, a nivel culmine, llegar sin impedimentos a la meditación contemplativa. Con las técnicas de respiración se busca que el flujo de aire, o Prana (lo que en nuestro ejemplo del río era el volumen de agua), sea mesurado, para evitar con ello una hiperventilación del sistema y su consecuente "arrebato emocional".

Por el lado de los movimientos y las posturas, se busca trabajar sobre los Nadis, que son el componente pasivo del cuerpo sutil, para disponerlos de manera tal que no obstaculicen a su contraparte activa, el Prana. Por último, la meditación contemplativa es "dejar que el río corra en paz hacia el mar".

 

Para distintos niveles

 

De ninguna manera recomendamos a quien por primera vez se acerca a la práctica querer empezar por el Yoga Kundalini, siendo que se trata, como dijimos al principio, de un tipo de más bien avanzado de la milenaria disciplina. Antes de pensar en esto, es recomendable ejercitarse en las Ásanas fundamentales del Hatha Yoga, tales como "El saludo al sol" o "La flor de loto", que serán necesarias si después se pretende avanzar hacia niveles más sutiles de experiencia espiritual.

Por lo que respecta a los practicantes de nivel intermedio, vale recordar que el Yoga Kundalini es completamente inaccesible sin la ayuda de un maestro. Para esto no hay escapatoria, puesto que una cosa es leer libros y hablar, mientras que otra muy distinta es sumergirse en las profundidades de un camino de transformación integral de la percepción y la conciencia. No hay manera de forzarlo; por mucha inteligencia que la persona pueda tener. ¡No se trata aquí de inteligencia! De modo que, si deseas aprender, tendrás que salir a buscar a alguien que te enseñe, con todo lo que ello conlleva. Si este es tu caso -si ya has cumplido con las preparaciones y quieres avanzar- no te desanimes y confía en tu propio criterio: Busca al maestro y evalúa lo que encuentras. Pruébalo y, si no logra ganar tu confianza, déjalo para intentar con otro. …el que busca a su Gurú, ya está en el Camino.