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Profesorado de yoga

Aprende del sol, que naciendo por el oriente recorre el mundo para ponerse por el occidente. En las siguientes líneas queremos presentar al lector algunos aspectos que consideramos de relevancia al momento de pensar en la posibilidad de iniciarse en el estudio de un profesorado Yoga, atentos al gran auge que durante los últimos años ha tenido en occidente.

Desde una perspectiva tradicional, y como ocurre aún en los lugares donde la práctica del Yoga constituye un fenómeno cultural de relevancia (norte de la India, por ejemplo), la milenaria disciplina se enseña directamente del maestro a los discípulos, sin necesidad de intermediarios o certificaciones.

 
 

La evolución de una disciplina milenaria

Siguiendo con lo anterior, hablar de un profesorado Yoga es introducirse en las formas en que se institucionaliza una enseñanza del tipo directa, que durante miles de años fue pasando de boca en boca, de practicante en practicante. Porque la milenaria disciplina no es como la matemática, o como la historia… ni como ninguna de las carreras que se ofrecen en los centros de educación de las grandes urbes. Hablamos aquí, por el contrario, de un verdadero camino espiritual que, si ha de ser enseñado en las aulas, debe poder transmitir, a la par, la esencia viva de su metodología tradicional. Y aún más, en tanto se trata de una propuesta de conocimiento que apunta a la práctica y a la experiencia, no resulta posible resumirla -de ninguna manera- en una teoría meramente formal, cuyos límites estén determinados por los conceptos y la capacidad racional.

Al mismo tiempo, y visto desde una perspectiva complementaria, el profesorado Yoga constituye una herramienta que sirve para evitar muchos de los peligros que pueden llevar a la milenaria disciplina a desvirtuarse en una mistificación horrible, mas propia de brujas y magos que de personas reales. Porque ocurre aquí lo que con muchas otras tradiciones antiguas y del oriente: Siempre están aquellos que para ganar dinero montan un personaje de "hombre sabio", con la única intención de venderlo después a individuos desesperados ante las dificultades de la vida. En este sentido, muy bien puede celebrarse que se esté efectivizando una integración entre el camino espiritual de oriente y la institución educativa de occidente, ya que eso redundará en una mayor llegada del primero, sobre las bases organizadas de la segunda.

De acuerdo a lo anterior, aconsejamos a toda aquella persona que esté interesada en hacer de la enseñanza de la milenaria disciplina su trabajo, que ingrese sin miedos en algún profesorado Yoga. Allí podrá encontrar variedad de influencias beneficiosas, colegas de estudio con quienes compartir la experiencia y, no menos importante, una acreditación formal. Esto -el profesorado- es mucho mejor que lanzarse de entrada a la búsqueda desesperada de un Gúru (maestro), lo que no quiere decir que luego, una vez finalizada la formación inicial, no se pueda profundizar el camino entrando en contacto directo con un practicante más avanzado, que pueda ocupar un lugar a modo de mentor.

Por lo que a propuestas concretas respecta, en la actualidad existen, en prácticamente todas las grandes ciudades, innumerables ofertas de instituciones educativas que ofrecen el profesorado Yoga entre sus alternativas. En este sentido, al momento de encarar la búsqueda y la decisión final, recomendamos tener en cuenta la estructuración del programa curricular, recordando que -bajo ningún punto de vista- debe haber mayor carga horaria destinada al estudio teórico que a la práctica supervisada. ¡Esto es importante! Porque el Yoga es algo que se aprende haciéndolo y, si bien un marco conceptual puede ayudar grandemente a la tarea, téngase por seguro que nadie se transformará en profesor de la milenaria disciplina por solo hecho de leer y subrayar, de la misma manera que nadie aprendió a andar en bicicleta estudiando las características geométricas de la rueda.

 

Una disciplina que brinda nuevos horizontes

 

Hace ya varios años que las ciencias de la salud occidentales han reconocido en muchas de las prácticas orientales un tipo de ejercitación beneficiosa para la integridad corporal y mental de la persona. Así, existen en la actualidad, por ejemplo, importantes programas para el estudio de las mejoras que, a nivel de patologías neurológicas, posibilita la ejercitación asidua de la meditación contemplativa. O, también, investigaciones cuyo norte es analizar qué beneficios pueden conllevar las técnicas de respiración aplicadas a tratamientos contra enfermedades tales como el asma e, incluso, la diabetes.

En este sentido, todas aquellas personas relacionadas con el estudio o la práctica de la medicina encontrarán en la milenaria tradición una puerta abierta hacia el descubrimiento de nuevos horizontes. A la par, mirándolo desde el otro lado, todos aquellos que estén pensando en iniciarse en la cursada de un profesorado Yoga podrán dirigir sus pasos de manera estratégica si se interesan por esta integración -a nuestro entender fructífera- que busca cruzar los puentes que durante miles de años mantuvieron a las tradiciones de oriente y occidente injustamente separadas.