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Cursos de yoga

En este artículo queremos abordar la búsqueda de cursos de yoga tratando de acercar al lector una guía de consideraciones y consejos útiles a la hora de encarar, por vez primera, la práctica de la milenaria disciplina. Más sin olvidarnos, por supuesto, de algunos aspectos que entendemos serán de gran relevancia para el Yogui intermedio.

Creemos que se trata de un tema fundamental, ya que en la actualidad existe un verdadero mercado de cursos de yoga, que ofrecen distintas alternativas, tanto para quien desea iniciarse como para quien busca pasar a un nivel superior de experiencia. En este sentido, debemos enfatizar, antes que nada, que no todas las escuelas -en el sentido de "tipos"- son apropiadas para quienes van a encarar su primera aproximación a la práctica.

 
 

Consideraciones para el principiante

Si bien -como hemos dicho y seguiremos diciendo- el Yoga es un camino espiritual, profundamente relacionado con la religión hinduista e, incluso, otras tales como el budismo, consideramos importante advertir al lector novato que no es recomendable acercarse a la práctica de la mano de Gurús (maestros) que se autoproclamen "sabios". Esto, de hecho, es muy peligroso, y no solo porque puede llevar a una experiencia inapropiada de la milenaria disciplina, sino porque puede sumergir al principiante en un verdadero "mar de confusión mística" con los consecuentes problemas de identidad que eso suele acarrear.

Así recomendamos, al momento de pensar en cursos de yoga, iniciarse primero en la ejercitación concreta de los ejercicios para, luego sí, sobre la base de alguna experiencia -y en la medida en que se lo desee- acercarse a la tradición profunda. Por lo demás, en el caso del practicante intermedio que ya haya dado sus primeros pasos y esté pensando en la necesidad inescapable de buscar un maestro, recomendamos encarecidamente acercarse a instituciones que puedan certificar conexión con los grandes centros internacionales y no, directamente, con maestros particulares.

No recomendamos:

Karma Yoga: En este caso, se trata no tanto de una práctica sino de un marco en el cual interpretar dicha práctica, considerando aspectos trascendentes que están muy por fuera de las necesidades del alumno recién iniciado. Así, este tipo de cursos de yoga solo es accesible para aquellos que tengan un nivel, ni siquiera intermedio, sino más bien avanzado de práctica. Porque para poder ejercitarse en esta escuela de la milenaria disciplina es necesario haber desarrollado ya una síntesis muy clara de la propia experiencia, cosa que -es obvio decirlo, pero lo decimos igual- no ocurre con el principiante.

Yoga Iyengar: Aquí se trata de la propuesta de un maestro indio en particular (BKS Iyengar). Para acceder a la misma, es necesario un manejo seguro de las técnicas de "conciencia de la respiración" que, necesariamente, deben adquirirse antes de procurar adentrarse en esta escuela. Si bien es cierto que cuando un novato se acerca a esto tipo de cursos de yoga los propios maestros le indican que debe antes aprender las Ásanas (posturas) y respiraciones fundamentales, nosotros no recomendamos, de todos modos, empezar la práctica por aquí, ya que el camino del recién iniciado quedará sesgado por una interpretación determinada de la milenaria disciplina, lo que privará -a futuro- de la consideración de otras posibles alternativas.

Kundalini Yoga: Se trata de un tipo particular de ejercitación que encuentra su norte en la concepción del "cuerpo sutil" del ser humano. Así, como se ve, hablamos de una propuesta que parte ya de ciertos supuestos y no -como necesita el principiante- de la puesta en acción de las Ásanas, sin mayores conceptos y/o filosofías.

Sí recomendamos:

Hatha Yoga: Se trata de una propuesta a modo de: "manos a la obra", en la que lo que importa es, no tanto ésta o aquella cosmovisión de la vida y la realidad, el espíritu y la ética, sino un hacer concreto. Así, este es el tipo de cursos de yoga que -a nuestro parecer- facilitará el ingreso del interesado a la milenaria disciplina, preparando su cuerpo y mente para que, luego sí, en la medida de sus deseos, pueda profundizar en el sentido de una propuesta espiritual o, incluso, religiosa.

 

Consideraciones para el practicante intermedio

 

Recomendamos:

Ashtanga Yoga: Habiendo cumplido con las primeras instrucciones y prácticas de la milenaria disciplina es hora ya de ingresar al Camino. Se verá aquí, entonces, que no se trata solo de Ásanas, movimientos y respiraciones, siendo que aquello no es más que la ejercitación corporal propia de una forma integral de concebir la vida humana, la existencia en general y, aún más, la pregunta por la esencia. Será éste, así, un paso clave en la vida del practicante, que de aquí en más se embarcará en la comprensión de un código ético, a través del cual ir transformando su percepción y conciencia, para acercarse gradualmente a la sabiduría.

Kundalini Yoga: Se trata de profundizar la noción de cuerpo, embarcándose en la aventura de comprender -experimentando- que el verdadero cuerpo del ser humano es, antes que nada, su emocionalidad. Así, mediante ejercitación especifica, la conciencia irá abriéndose a niveles más sutiles de lo físico, permitiendo al practicante avanzar en el sentido de un bienestar genuino y sostenible.