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Cojines para meditación

Cuando pensamos en meditar se nos viene a la cabeza el estado de serenidad que todos precisamos para tener una vida en armonía. Pocas personas saben lo que es la meditación si no han tenido algún contacto con su vida espiritual.

Podemos meditar unos minutos del día, y eso facilitara la relación con todo nuestro entorno. Un buen momento para meditar es a cualquier hora del día en donde el silencio interior nos invada. El estado de conciencia en la meditación. La meditación es buscar el camino de la mente, podemos encontrar varias técnicas que nos lleven a la meditación con ejercicios que son básicos.

 
 

El cojín indicado para usted

Se pueden encontrar el mas adecuado según la personalidad de cada uno. Pero hay formas básicas para llegar a la meditación. Primero se debe tener en cuenta que es un ejercicio, que además no llevara tiempo de conocimiento. La postura es interesante ya que es lo primero que necesitaremos hacer, esta postura será en posición de loto, piernas cruzadas, espalda erguida, brazos relajados, sentado en un cojín de meditación que se llama zafu. El zafu es un almohadón de forma redonda o cuadrada que esta relleno de algodón, debe ser de tela lavable y desmontable ya que pasa en el piso.

Con este cojín para meditación buscaremos el lugar más adecuado en el interior o en exterior de la casa en donde llegaremos a encontrar a través de la respiración profunda el estado de tranquilidad. En esa posición sentada en el cojín, se pasa al nivel en donde la mente es la que debe estar tranquila, despierta, serena y no pendiente de los objetos que hay alrededor. Hay que concentrar la energía en la respiración, esto se lograra hasta que se llegue a la verdadera paz. Se debe tomar conciencia que se trata de la propia respiración. De esta forma se evitaran otros pensamientos que no sean propios de una meditación. Cuando se llega a mantener conciencia de uno mismo es que se siente el silencio. El silencio se debe sentir dentro del pecho y en la cabeza. Cuando llegamos a este estado para volver al anterior se debe mantener la calma y volver de manera gradual.

Si llegamos a sentarnos en el cojín de meditación todos los días por un tiempo de veinte minutos lograremos llegar a un estado de paz que nos durara todo el día mientras estemos en actividad. Pero hay también meditación para cuando estamos en actividad pero es después de haber practicado el estado anterior. Se trabajara tranquilo y en silencio. Cuando tenemos las tensiones a flor de piel es porque estamos llevando con nosotros los problemas, estos problemas complican la paz interna y es solo a través de la meditación que lograremos la paz interior. Cuando necesitemos meditar, para poder controlar cosas ajenas a nosotros vamos a buscar el momento para estar confortables.

Es a través de los cojines de meditación que encontraremos la forma física de sentar al cuerpo correctamente, estos almohadones tienen unos 35 centímetros de diámetro y unos 20 centímetros de alto, con la espalda a 90 grados y bi erguidos es que vamos a poder meditar.

Con las reglas básicas de cómo meditar podremos llegar a sentir por un tiempo los beneficios, meditar es cambiar, aquietar, de un estado un poco alterado a un estado de paz. Tomado un respiro de lo que no agobia. El estrés se presenta cundo nos enfrentamos a una situación fuerte. Hay estrés negativo y estrés positivo, las personas se adaptan o lo rechazan. En las familias cuando hay tensión, hay gritos y los niños e sienten afectados por lo que sucede.

El estrés es algo normal en todas las familias el tema es que muchas veces no se sabe manejar y esto trae aparejado serios problemas como ansiedad e insomnio, así como tendencia a tener conductas más o menos violentas. Sucede que para manejar estas emociones las personas lo liberan con drogas y alcohol. En cuanto a los niños y adolescentes es necesario saber manejarlos frente a estas situaciones. Lo importante es hacerlos sentir valiosos y que su vida es productiva.

 

Aprendiendo a meditar

 

Poner los sentimientos en orden es importante, y ayudarlos a la relajación también. El esfuerzo de la meditación no se debe entender como tal, no es un esfuerzo ya que en un determinado momento llega solo.

Si a un niño le enseñamos a meditar va a tener mayores beneficios en su vida futura. Tal vez ir enseñando de a poco a encontrar los momentos de serenidad. De esta forma tendrá una buena concentración que ayudara no solo en la vida corriente de los estudios sino en la forma de relacionarse con los demás. Pero para eso si lo realizamos en los inicios como un juego, tener varios cojines de meditación cómodos para que el niño se familiarice con las postura.