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homeopatia pediatrica
 
 
 

Homeopatía pediátrica

La homeopatía es un tipo de terapia alternativa que puede aplicarse tanto a grandes como a niños, e incluso a mascotas; es que su efectividad y sus carentes efectos secundarios o colaterales, la convierten en una clase de medicina alternativa muy beneficiosa.

Pero la homeopatía pediátrica o infantil tiene sus particularidades, ya que tenemos chicos involucrados y es lógico que nos sintamos un poco inseguros a la hora de someterlos a estos tipos de tratamientos, pero podemos asegurarle que le cambiará la vida a usted y a su hijo. Es cierto que la homeopatía en sí, surgió con el fin de complementar a la medicina tradicional, y también para satisfacer esa búsqueda de un medicamento benigno y que no provoque alguna reacción nociva al ingerirlo.

 
 

Consulta y tratamiento

En los últimos años, la homeopatía pediátrica tuvo un gran auge en su público infantil, en España, por ejemplo ha crecido más de un 4%; en Noruega se estima que una de cada 4 consultas a los médicos homeópatas se relaciona con niños de entre 1 y 9 años. Esto no es casual, es que los padres perciben a la homeopatía pediátrica como un tratamiento alternativo inofensivo, por ende seguro y, al mismo tiempo, "no tóxico". Incluso se puede administrar a bebés recién nacidos, previamente habiendo consultado con el médico especialista.

Para que nuestro hijo comience su tratamiento homeopático será necesario realizar la consulta adecuada. La misma incluye una extensa entrevista y una evaluación de la patología del infante como de sus síntomas; en esta entrevista se anotará si hubo algún antecedente de esta enfermedad, cuál es la historia clínica familiar, patrones de sueño, qué es lo que el niño consume (alimentación), su temperamento, si el mismo ha cambiado, etc. Una vez que el médico haya recopilado estos datos, procederá a determinar el tratamiento.

La homeopatía pediátrica no es solo efectiva en patologías agudas o graves, sino que se emplea muchas veces para enfermedades habituales o recurrentes en el niño; para tratarlo se le brindará una medicación específica. La homeopatía infantil es muy eficaz para curar los cuadros gripales, los eczemas, lo cólicos, las alergias, asma y hasta la conjuntivitis. Actualmente el mercado ofrece una gran variedad de remedios homeopáticos para niños, tenemos los simples y los que poseen fórmulas complejas. Para tratar las dolencias simples se emplea el D6, D30 o D12; para calmar los síntomas más agudos debe consultarse con el homeópata especialista, ya que en estos casos se suelen combinar varias soluciones orientadas a cada patología específica. Ambas fórmulas, simples y complejas no tienen efectos secundarios sobre el paciente.

Administrar un medicamento en el campo de la homeopatía no es algo que debemos tomar a la ligera, aunque es verdad que no son dañinos, siempre se debe consultar con un especialista antes de ingerirlo, en especial si hablamos de un niño. Los padres nunca deben automedicar a bebés e infantes, como tampoco consultar con amigos o conocidos que haya practicado la homeopatía pediátrica ya que cada niño es diferente y posee particularidades específicas que condicionan su patología; lo que puede haber funcionado en un chico, puede que en otro no lo haga. En el caso de que estemos hablando de lactantes, es decir niños menores de 2 años, los pediatras aconsejan utilizar glóbulos para que los puedan chupar o los puedan ingerir disueltos en leche, en sus biberones. Las gotas tradicionales de la homeopatía pediátrica solo se aconsejan en mayores de 2 años, también se las disuelven en agua o leche ya que su contenido alcohólico es bastante alto. Los efectos de los medicamentos de esta clase deben verse rápidamente, si el niño no presenta una mejora visible al cabo de 24 horas o 48 horas, se debe buscar ayuda médica nuevamente. La homeopatía también trata cuadros crónicos en los pequeños, pero la misma debe ser aplicada por períodos prolongados para poder observar los resultados.

 

¿Qué cura la homeopatía pediátrica?

 

Mediante esta terapia alternativa podemos hacer que nuestros hijos se deshagan de varios males que los aquejan debido a su edad y condición. Entre las patologías más conocidas que la homeopatía trata, tenemos la dermatitis, la diarrea, los dolores de dentición, dolores de vientre, enfermedades celíacas, enfermedades crónicas, erupciones, estreñimiento, fimosis, hemorroides infantiles, hernias, forúnculos, etc. La indigestión también puede ser tratada mediante gotas o glóbulos, la misma puede darse porque el niño ingirió demasiada grasa o por abuso de alimentos en general.

Las infecciones urinarias, la intolerancia a la leche, son también enfermedades comunes que se curan mediante la homeopatía pediátrica. Como podemos observar este tratamiento alternativo contiene una amplia gama de beneficios que se aplican a todas las partes del cuerpo y del organismo; de todas formas, aunque estemos hablando de un tratamiento no nocivo, es necesario que se realicen las consultas pertinentes antes de comenzarlo.