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Tratamiento con flores de Bach

La intención de las siguientes líneas es puntualizar las capacidades terapéuticas que posibilita un tratamiento con flores de Bach. En este sentido, queremos señalar los inmensos alcances que tiene este tipo de medicina alternativa, a la par que mostrar sus límites específicos.

En primera instancia, se hace absolutamente imprescindible enfatizar que un tratamiento con flores de Bach debe considerarse como una alternativa a la medicina llamada tradicional (la del doctor con guardapolvo blanco). Al decir "alternativa" indicamos, primero, que se trata de un proceso de sanación que se maneja que con criterios específicos y, segundo, que su punto de aplicación no es exactamente el mismo que el de la medicina hospitalaria.

 
 

Los secretos de la homeopatía

Para aclarar lo antedicho, vale recordar que la medicina universitaria es aquella abocada, específicamente, a la cura de las patologías referidas a la salud física de la persona. En ella, por una cuestión de organización metódica, el paciente queda comprendido como la sumatoria integral de sistemas determinados, como ser su estructura ósea, su sistema inmune, su sistema gástrico, sus ojos, su cerebro, etc. En este sentido, la estructura de atención hospitalaria queda comprendida por varios especialistas, es decir: profesionales de la salud física entendidos -en profundidad- sobre tal o cual aspecto del cuerpo.

De manera distinta, la medicina homeopática parte de la base de que la persona no está constituida por distintos sistemas sino que, por el contrario, es siempre una misma persona. De esta forma, siendo un tratamiento con flores de Bach una de las posibilidades derivadas de la cosmovisión propia de la medicina homeopática, cabe señalar una distinción de procedimientos y enfoques que la caracteriza. Así, primero y principal, los tratamientos homeopáticos -y muy específicamente las flores de Bach- entienden que los malestares del paciente tienen origen en su estructura emocional. Esto es decir: Sentir miedo, culpa, ansiedad, agresión, timidez -por solo mencionar alguna de los sentimientos aflictivos humanos- no es lo normal sino que, al revés, habla de un desorden del cuerpo sentimental de la persona. Porque -¡esto es fundamental!- el ser humano no es solo ese cuerpo que vemos "ante los ojos" sino que, además de ello, es toda una estructura de pensamientos y sentimientos, compleja e integrada. Por esto mismo, en segundo lugar, el enfoque propio de la medicina homeopática considera que sanando los malestares propios del cuerpo emocional han de quedar sanados en gran medida, y a la par, aquellos trastornos físicos específicos.

Profundizando aún más, accedemos a la posibilidad de considerar un deslinde del tratamiento con flores de Bach por sobre otros -"hermanos"- homeopáticos, similares pero no idénticos. Así, lo esencial es señalar que, de acuerdo a la cosmovisión que nos ocupa, se entiende que el mundo natural (las flores) cuenta con todo aquello que la persona necesita para recomponer su salud sentimental.

Por lo demás, siempre cabe enfatizar lo que señalamos al principio de este texto: las terapias alternativas nunca deben ser consideradas como enemigas de las tradicionales sino, antes bien, como aliadas complementarias. En este sentido, uno de los tipos de terapéutica que se muestra más acorde para ser vinculado con la homeopatía es el psicoanálisis. Al respecto de esto, la experiencia muestra que esta verdadera alianza entra una y otra disciplina posibilita una mejora rotunda de los malestares que afectan a los pacientes, ya que mientras el tratamiento con flores de Bach trabaja a nivel orgánico sobre los sentimientos de la persona, a la par, el psicoanálisis hace lo propio con el nivel simbólico y discursivo.

Así mismo, pasando el eje de nuestras consideraciones al aspecto relacionado a los procedimientos y tiempos, se hace necesario señalar que cualquier tipo de terapia alternativa debe practicarse de manera sostenida para mostrar sus frutos. Y esto es así, ya sea para el Yoga, la meditación, el reiki o, en fin, todo el abanico de posibilidades curativas. De esta forma, a diferencia de lo que puede ocurrir en la práctica de la medicina farmacológica, donde -por ejemplo- para el dolor de cabeza hay una pastilla que lo saca "al instante", no cabe esperar resultados rápidos.

 

¿Qué problemas puede solucionar?

 

Por último, a modo de una especificación concreta de las patologías abordables desde un tratamiento con flores de Bach, vale la pena señalar los trastornos de sueño, los ataques de pánico (en complemento con la psicología), las jaquecas y demás dolores de cabeza crónicos (en complemento con la neurología), las afecciones de la columna vertebral relacionadas al stress (en complemento con la traumatología), las afecciones cardiacas devenidas de ansiedad (en complemento con la cardiología), las pesadillas repetidas.

Así mismo, quedan señaladas como tratables situaciones de malestar referidas a los distintos aspectos sociales y de relación interpersonal, como ser: Problemas familiares con origen en sentimientos agresivos, problemáticas laborales por merma de las capacidades productivas de la persona, aflicciones emotivas propias de la vida en pareja, problemáticas relacionadas con el estudio (falta de concentración y nerviosismo extremo al momento de dar exámenes, entre otras).