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olivo
 
 
 

Olivo

En la consecución de nuestro objetivo final, a saber: mostrar las capacidades terapéuticas fundamentales de cada una de las 38 flores de Bach, nos llega el momento de entrar en la consideración del remedio que se prepara con Olivo.

De esta forma -de acuerdo a lo hecho en los artículos previos- las líneas que siguen se proponen esclarecer la estructura emocional típica, indicada para el tratamiento con este elixir.

 
 

Un remedio que revitaliza

Referirse al Olivo en tanto remedio homeopático implica -con preeminencia por sobre las demás 38 flores de Bach- abordar las afecciones emocionales que conllevan a una sensación de cansancio físico extremo. En este sentido, nos referimos a pacientes que se sienten agotados al nivel del propio cuerpo e impedidos, por lo tanto, de llevar adelante una actividad productiva satisfactoria.

Vista la problemática desde la perspectiva del discurso, encontramos relatos en los que la debilidad anímica queda claramente manifestada aunque, a la par, la persona no suele ser capaz de explicar con claridad a qué se puede deber un cansancio tan paralizante. Visto y considerando esto, viene a quedar expuesto que, así, gran parte de la problemática del paciente queda especificada en este aspecto discursivo, es decir: Se siente cansado, sin ganas de nada, pero no se lo ocurre una posible explicación del por qué (como si lo único que contara fuera el cansancio físico).

A nivel conductual, el remedio de Olivo constituye una alternativa eficaz para el tratamiento de malestares que apartan al sujeto de sus capacidades activas, devolviéndole el deseo, no solo de hacer cosas, entregarse a proyectos, sino la posibilidad de sostener relaciones interpersonales fructíferas.

Así mismo -y a propósito de lo dicho antes- no debe creerse que el elixir de Olivo tiene por intención tratar las afecciones del paciente a modo de una pócima energizante. Esto no es -de ninguna manera- así, ya que ninguna de las 38 flores de Bach existentes actúa exclusivamente sobre el físico de la persona sino que, de manera distinta, lo hace fundamentalmente sobre su estructura emocional.

 

Enfocado al estado anímico

 

Por último, vale la pena destacar que el tratamiento con elixir de Olivo se muestra efectivo para los malestares propios al momento del despertar. Así, hablamos de personas que -cuando suena el despertador- tienen la sensación de haber dormido poco y mal.

En este sentido, la acción terapéutica se enfoca en las disposiciones anímicas que acompañan todo el proceso de descanso, permitiendo que la persona pueda disfrutar de un sueño más estable y profundo.