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flores de bach deficit atencional
 
 
 

Flores de Bach para el déficit atencional

Las dificultades -así llamadas- de déficit atencional constituyen uno de los desequilibrios fundamentales de nuestro tiempo.

En este sentido, el presente artículo tiene por manifiesta intención el poder echar luces sobre la estructura emocional que se corresponde con dicha problemática, señalando, a la par, las capacidades de tratamiento propias de las flores de Bach referidas al tema.

 
 

Para estar más atentos

En primer lugar, se hace fundamental indicar que un tratamiento con flores de Bach para las afecciones de déficit atencional no debe considerarse como exclusiva para los niños, los adolescentes o, en fin, aquellas personas que se encuentran cursando estudios. Así, esto que decimos es importante de aclarar, ya que el hecho de que sea -efectivamente- en ámbitos de formación intelectual donde los problemas referidos al déficit de atención suelen ponerse de manifiesto, no quiere decir que sean inexistentes en otros ambientes, como ser el laboral o, incluso, en las relaciones interpersonales (pareja, amigos, allegados, etcétera). En este sentido, por poner un ejemplo claro de lo que decimos, es mucho más probable que los malestares que aquí nos ocupan se pongan de manifiesto en alguien que está cursando materias en la universidad, que en el alguien que, por el contrario, tiene un trabajo más bien mecánico, en el que, precisamente, no necesita prestar "mayor atención".

En segunda instancia, entrando ya en la consideración de los desequilibrios de la estructura emocional que devienen, propiamente, en problemas de déficit atencional, cabe indicar, antes que nada, una distinción fundamental entre lo que debe entenderse por el concepto "atención" y el otro que -muchas veces se lo cree como sinónimo- llamamos "concentración". En este sentido, queda señalado que "estar atento" no es lo mismo que estar concentrado", siendo que una y otra cosa pueden considerarse, de acuerdo a ciertas teorías, como opuestas.

Por lo que respecta a la concentración, se entiende una absorción completa del sujeto sobre una "cosa" en particular. Así, el hecho de "estar concentrado", quiere decir, siempre: estar concentrado en al "algo". ¡Esto es lo fundamental!, ya que sin ese "algo" no hay concentración. Por ejemplo, alguien puede concentrarse en ver un partido de futbol, y entonces no está concentrado en lo que hace su esposa; o alguien puede concentrarse en tomar apuntes de lo que dice el profesor, y entonces no está concentrado en las preguntas que hacen sus compañeros de clase. De esta forma, lo que queda puesto de manifiesto es que la concentración hace que la mente del sujeto trabaje con una sola "cosa" a la vez. O sea: La concentración no puede ser simultánea.

Por el otro lado, aquello que comúnmente llamamos atención se caracteriza por ser la capacidad plena de la conciencia humana. Se trata, aquí, no de estar atento a "algo" (como ocurría con la concentración), sino de la posibilidad de registrar la mayor cantidad de información presente en el entorno. Así, por seguir los mismos ejemplos de antes, quien está atento a un partido de futbol puede estar atento, a la par, a lo que le dice su mujer; o el que está atento tomando apuntes de lo que dice el profesor puede estar atento, también, a las preguntas que hacen sus compañeros. De este modo, la atención no es una forma de conciencia que absorba al sujeto sino que, por el contrario, es la expresión máxima de la conexión plena con el entrono. O sea: La atención puede ser simultánea.

Visto y considerando todo lo antes dicho, se desprende que un tratamiento con flores de Bach específicas para la cura del déficit atencional habrá de trabajar -esto puede sonar curioso- descomprimiendo el exceso de concentración que una persona está depositando sobre determinada "cosa", que es lo que le impide entrar en contacto con todo lo demás. Así, queda enunciado que hablar de una mala atención implica entender que hay algo que está "concentrando" la atención de manera específica, imposibilitando una toma de conciencia más plena de "todo" cuanto hay alrededor.

 

Características de éstos tratamientos

 

Por último, cabe señalar que los tratamientos para el déficit atencional a base de flores de Bach se caracterizan por necesitar una cantidad de tiempo más bien prolongada, que mucho dista de las "pastillas mágicas" a las que nos tiene acostumbrados la farmacología de los grandes laboratorios. En este sentido, primero habrá que encontrar qué es aquello que está concentrando la atención de la persona para poder luego, precisamente, deshacer la concentración y permitir la atención plena. A nivel de un procedimiento general, suele aplicarse -para la detección de concentraciones- algún test basado en fotos de las distintas flores de Bach y, a la par, no debe descartarse la receta de un elixir para toma inicial, que permita despejar los síntomas superficiales para posibilitar, luego, un avance en firme sobre la estructura base del problema.

Y ahora, antes de despedirnos, quisiéramos hacerte una pregunta, lector: Mientras leías este artículo, ¿fuiste consciente de la gran cantidad de "cosas" que pasaban a tu alrededor, mientras tus ojos se desplazaban por las líneas de este texto?