Recomendar
Compartir

cerato
 
 
 

Cerato

En línea franca con el horizonte momentáneo -todo horizonte es momentáneo- que nos hemos propuesto contemplar, proseguimos nuestra labor de análisis sobre las características fundamentales de cada una de las 38 flores de Bach, pasando ahora al turno del elixir compuesto por Cerato.

Por lo que al abordaje terapéutico respecta, hablamos de un remedio que está específicamente indicado para afecciones de la estructura emocional relacionadas a la inseguridad. Así, hablamos de personas que siempre encuentran trabas para llevar adelante sus proyectos, miedosas ante el fantasma de un fracaso que consideran como absoluto. Es decir: No solo la idea fija de que "las cosas no pueden salir bien" sino, aún peor, la certeza de que si se intenta que algo salga bien terminará saliendo… pésimo (tanto así, que resultaría imposible recuperarse del fracaso).

 
 

¿A quiénes ayudará?

Visto y considerando lo antes dicho, el Cerato se caracteriza por ser la esencia indicada -por sobre cualquiera de las demás 38 flores de Bach- para aquellas personas que en su disposición emocional se ven sumamente influenciadas por la idea del "éxito". De esta manera -en relación con todo lo anterior- no se hace difícil dilucidar que el carácter miedoso "de lo que pueda llegar a pasar" sufre de inseguridad porque "idealiza" un resultado absoluto, que queda inmediatamente asociado con ese "éxito definitivo" que, a la par, se muestra como inaccesible.

Por lo que al análisis del discurso respecta, los pacientes indicados para el tratamiento con Cerato son de manifestar -muchas veces- una admiración desmedida por un otro al que consideran inalcanzable. Es el caso, por ejemplo, del compositor que "siente" que nunca será como Mozart, y entonces se dice a sí mismo: "Para que voy a sentarme a componer si, de todos modos, nunca seré como el perfecto Mozart".

Por otro lado, ésta persona pierde toda posibilidad de entender que incluso el propio Mozart no se hubiera sentado a componer nada si, en cambio de trabajar, hubiera perdido su tiempo y capacidad diciéndose a sí mismo "yo nunca voy a componer como Bach". Así -entendiendo lo previo- se pone de manifestó el verdadero meollo de la cuestión, es decir: la imposibilidad de entender que aquello que se desea es humanamente alcanzable o, lo que es decir lo mismo pero distinto, que Mozart -solo por seguir el ejemplo- también fue un ser humano, que no vino al mundo sabiendo de antemano que iba a ser "Mozart".

 

El elixir indicado

 

Por último, teniendo presentes los usos más frecuentes de cada una de las 38 flores de Bach, el Cerato se muestra como el elixir indicado para la resolución de emociones aflictivas que se expresan como "falta de aprobación de los demás".

O sea: personas extremadamente susceptibles al famoso miedo del "qué dirán de mí".