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Agrimonia

Con el presente artículo comenzamos lo que será un recorrido sistemático a través de las distintas características y aplicaciones de cada una de las 38 flores de Bach.

Así, en esta primera oportunidad, analizaremos las particularidades de flor conocida por Agrimonia (Agrimony, en el inglés). El hecho de que esta flor sea considerada en primer lugar no debe interpretarse -es importante aclarar- en favor de pensar que "tiene algo" que la hace más importante que las demás. En este sentido, todas las 38 flores de Bach son igual de importantes y, si empezamos por ésta, se debe tan solo a un orden alfabético.

 
 

Características y tratamientos

La Agrimonia se caracteriza, fundamentalmente, por ser utilizada para el tratamiento de desordenes emocionales que conllevan a la persona a esconder su sentimiento de malestar tras una verdadera pantomima de felicidad. Se trata, entonces, de aquellos sujetos para quienes "todo está siempre bien" y "nunca hay ningún problema". De entre las 38 flores de Bach, ésta es -también- aquella que puede utilizarse inicialmente, con la idea de remover la "máscara de felicidad" con la que el paciente intentará, inconscientemente, ocultar sus angustias.

Otros de los usos oportunos de la Agrimonia esta en estrecha relación con los distintos tipos de adicción a las que una persona como la antes mencionada es susceptible de sucumbir. En este sentido, vale tomarse solo un momento para descubrir -en un análisis bastante superficial- que una cosa se desprende fácilmente de la otra, ya que la persona que consume drogas lo hace, antes que nada, para esconderse de sí mismo. O sea: de sus propias angustias, miedos y, en fin, sufrimientos.

Así, por lo que a la estructura emocional del paciente que puede ser tratado con Agrimonia respecta, encontramos esta verdadera "doble cara de la moneda": Hacia afuera, para los ojos de los demás, un disfraz de alegría permanente y despreocupación constante. Hacia adentro, las adicciones, que escinden al paciente de modo tal que pueda sostenerse lo que se proyecta hacia afuera, es decir: una primer parte de la escisión, sufriente, que queda como no-reconocida, y una segunda que, por el contrario, experimenta, falsamente, los gozos de la vida.

 

Aclaraciones finales

 

Por lo que al término "adicciones" respecta, no debe entenderse que hablamos solo de drogas.

En este sentido deben considerarse también las compulsiones tales como el juego y el trabajo o, también -una de las más comunes y menos analizadas-, la propia adrenalina que el cuerpo inyecta en el torrente sanguíneo cuando experimenta situaciones límite (personas adictas a cualquier tipo de circunstancia riesgosa como ser, por ejemplo, conducir permanentemente en exceso de velocidad).