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acupuntura japonesa
 
 
 

Acupuntura japonesa

Como las terapias alternativas tienen sus ramas, también pasa con la acupuntura. La acupuntura no es solo china, también existe la de índole japonesa, la cual no posee grandes diferencias. La acupuntura japonesa se hizo conocida en el mundo de occidente debido a que se empleaba como anestesia en algunas cirugías. Como pasó en Japón, la acupuntura tuvo un gran desarrollo en oriente con diversas técnicas.

En la acupuntura japonesa, cuando el practicante inserta las agujas, las mismas no atraviesan la piel, pero esta no es la única metodología de dicha tradición, este tipo de terapia también admite métodos de sanación sin la introducción de agujas.

 
 

Estilos y detalles

A través de los años la acupuntura japonesa fue elevada y al mismo tiempo denegada por muchas personas, la evolución de la misma se dio alrededor del año 1500. Aquí es donde se empiezan a emplear diversos metales en los famosos puntos energéticos, lo que se usaba aquí era el oro y la plata. Fue cuando en 1680, un acupuntor no vidente, creó un pequeño tubo para poder emplear las agujas sin ocasionar dolor alguno, fue este mismo hombre que fundo una escuela de acupuntura para ciegos, esto también tuvo una gran influencia en el desarrollo de métodos que son mucho más táctiles y sutiles que los convencionales. Ya en el siglo XX los médicos de Japón enriquecieron esta terapia alternativa combinando técnicas curativas antiguas con las modernas, consiguiendo así un estimulo sin dolor que a su vez era eficaz y rápido.

Estilos tradicionales

La acupuntura japonesa presenta algunos estilos tradicionales con características únicas. Uno de los estilos mas conocidos es el "Toyohari", éste tiene como particularidad la no inserción de agujas. Se emplea mediante el uso de diversos tipos de metales, que por sus polaridades energéticas y al combinarse con algunas otras técnicas, logra estimular puntos energéticos del cuerpo y organismo. Contamos también con el estilo "Manaka", desarrollado por el médico japonés de mismo nombre; esta técnica se aplica mediante cables y un diodo el cual se conecta entre 2 agujas diferentes a un absorbedor electrostático. También existen métodos para la aplicación de los estímulos, éstos varían considerablemente, de acuerdo a lo que se quisiera tratar; contamos con estimulación electrónica hasta electromagnética y la rapidez de los resultados dependerá de las sesiones y nuestro organismo.

Dentro de las técnicas más conocidas de la acupuntura japonesa tenemos: acupresión, laserpuntura, ventosas, ultrasonido, agujas, implantación, martillo de siete puntas y la fitoterapia.

Detalles sobre la acupuntura japonesa

La acupuntura japonesa alberga detalles que son realmente interesantes, en especial cuando se trata de diagnósticos sobre los desequilibrios energéticos. La lengua tiene un papel primordial a la hora de saber qué es lo que está pasando con nosotros, y aunque parezca extraño, la misma ya se utilizaba como método para saber le ocurría al paciente. La primera referencia data de los años 500 a.C. y este factor se menciona en el libro clásico de Neijing; pero la lengua nos brindaba diversas formas de interpretación. Uno de los resultados inmediatos que podemos observar luego de un tratamiento de acupuntura, radica en el cambio que sufre la lengua. Una vez que hemos recibido la sesión, notamos que la textura del tejido de nuestra lengua se torna más firme, la depresión que muchas veces se presenta en la raíz de la lengua desaparece casi por completo y el color amaraillo-grisaceo también disminuye (color que se presenta cuando existe algún tipo de patología). La Organización Mundial de la Salud, reconoce que la acupuntura japonesa brinda muy buenos resultados en dolencias o patologías como las nauseas, los vomitos y durante el embarazo. También es muy efectiva en dolores musculares o lumbares, hernias, dolores cervicales, tendinitis, dolores de cabeza, dolores post cirugías, etc.

 

4 Fases generales

 

De acuerdo a los acupuntores, este tipo de terapia general consta de 4 fases o etapas que describiremos a continuación. La primera es la de observar tensiones que suelen reflejarse en la pared abdominal. Para contrarrestar estas tensiones se recurre a la armonización del Yin, y es aquí donde se insertan 4 agujas a una profundidad de 2 milimetros. La segunda fase es la de eliminar las tensiones de la espalda, aquí se recurre a la armonización del Yan, también insertando agujas en dicha área.

La fase 3 se encarga de realizar el re-ajuste de la estructura osteomuscular, y para ello se aplica un masaje profundo sobre áreas especificas del cuerpo, la cual involucrarán músculos, claro está. La última fase es la de resolución, o también conocida como "alivio", y es cuando llegamos a eliminar las dolencias generales del cuerpo. Estas cuatro fases son aplicadas de forma general, es decir para eliminar patologías físicas simples, no para aliviar dolores profundos o enfermedades mas complejas. Por ello posee cuatro etapas comunes, que se aplican en dicho orden.